miércoles, 30 de mayo de 2012

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores:

... Uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre de tus hijos... esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a el...
 
.... Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quién naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo, os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.. Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Os libraréis de él o ella, dejaréis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros.
Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quién amas, que haciendo el amor con alguien a quién aprecias.